Ciudad de México.— Tras desatarse una intensa polémica por el supuestos uso de herramientas de Inteligencia Artificial en la obra “Donde el agua trabaja”, el autor peruano David Silva Rojas rompió el silencio.
El escritor salió a dar la cara públicamente para defender la legitimidad de su texto, el cual se consagró recientemente como el ganador del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat.
David Silva Rojas responde ante los cuestionamientos por la supuesta IA en su obra
Frente a las múltiples críticas y dudas que comenzaron a inundar las redes sociales, el narrador decidió publicar un comunicado en sus canales de difusión.
“Soy el autor de ‘Donde el agua trabaja’. Yo concebí, escribí y revisé esta novela. No utilicé herramientas de inteligencia artificial generativa para crearla, redactarla ni revisarla”, señaló Silva Rojas en su declaración.
El origen de la historia y el proceso creativo tras la novela
Para demostrar la autenticidad de su libro, el autor detalló que la trama nació a partir de un trabajo de campo real en el sector agrícola de Ica.
El escritor contó que la idea inicial no era redactar un texto de ficción, sino que la voz narrativa fue apareciendo de forma natural al momento de procesar los testimonios recopilados de las personas que migran a esa región.
“La novela surgió de una investigación sobre las condiciones de vida de las personas que llegan a Ica para trabajar en el sector agrícola.
“Mientras transcribía las entrevistas, comencé a escribir pequeños fragmentos en primera persona, reuniendo en una voz imaginada experiencias y sensaciones que me habían dejado aquellos testimonios. Al principio no pensaba escribir una novela. Esa decisión llegó después”, explicó sobre las bases del proyecto.
Posteriormente, cuando tomó la determinación de darle forma de libro a todas esas anotaciones sueltas, preparó una libreta de trabajo para estructurar el conflicto principal, fijar la voz de la protagonista y mantener un ritmo basado en silencios y repeticiones.
Las pruebas sobre la novela y la investigación de la editorial
Silva Rojas aclaró que ese cuaderno inicial funcionó simplemente como un esquema flexible que se fue transformando en el camino.
A medida que avanzaba en la redacción fue agregando escenas y personajes que no estaban contemplados en el plan original, ajustando el lenguaje en distintas versiones de archivo procesadas en Word.
En ese sentido, el escritor reveló que conserva tanto los cuadernos de notas como las versiones previas del documento y el material de investigación que dio origen a la historia.

Todo este archivo será entregado a la editorial para esclarecer los hechos:
“He estado reuniendo y organizando esa documentación para entregarla a la editorial Almadía y colaborar con la revisión anunciada”, confirmó el narrador.
El debate sobre la fiabilidad de los detectores de Inteligencia Artificial
Un punto importante en el comunicado del autor fue el cuestionamiento hacia las herramientas digitales que se utilizan hoy en día para rastrear supuestos textos generados por algoritmos.
David Silva hizo hincapié en que estos softwares no deberían tomarse como una prueba irrefutable sin antes hacer un análisis profundo del contexto humano de la escritura.
“Entiendo que la inteligencia artificial plantea preguntas importantes para la literatura y para las editoriales. Sin embargo, considero que los resultados de una herramienta de detección, por elevados que sean sus porcentajes, no deberían tomarse como una prueba definitiva de cómo fue escrita una obra sin examinar otros elementos”, sostuvo el escritor peruano.
También manifestó su profundo respeto hacia el jurado integrado por reconocidas autoras como Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, además del equipo de Almadía,
David Silva Rojas concluyó su postura dejando en claro que su prioridad inmediata es entregar las pruebas necesarias para cerrar el capítulo:
“Agradezco de corazón a los escritores, lectores y demás personas que me han enviado mensajes de apoyo durante estos días, así como a quienes han pedido que se investigue antes de sacar conclusiones”, remató el autor.
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